CHICAMA (2012)

Género: Romance/Drama

El cine que se hace en el Perú a partir de los años 2000 en adelante, hablando de la gran mayoría, abandona la narrativa brusca y violenta que dejó como marca el conflicto armado interno desatado por el Partido Comunista del Perú, Sendero Luminoso. En este contexto de post época de la violencia,inicia una etapa de sobresaltada pacificación”Esto no significa que el cine peruano haya dejado de lado el tema del terrorismo para las películas de épocas pasadas. No obstante, muchas de las producciones nacionales que se vienen haciendo desde el 2000 al día de hoy, comprenden temas distintos al conflicto armado interno y son cintas que tampoco deciden abordar este hecho de manera frontal.

Chicama cuenta la historia de César Castillo, un profesor que sueña con vivir en la ciudad de Trujillo. A causa de la inexistencia de plazas para pedagogía en la ciudad costeña, toma un trabajo en un pueblito llamado Santa Cruz, Toledo. El personaje de César muestra resiliencia ante este aparente primer problema, puesto que su objetivo principal fuese dictar clases en una gran ciudad. Aquí llegamos al primer apartado de la problemática social y acaso la más grande: La precariedad educativa. Los pequeños alumnos de César no cuentan con tecnología y hasta desconocen muchas materias que él creía que conocían. Entiende muchos de los sacrificios que los alumnos hacen para llegar a tener una clase al día.

Por otra parte, en cuanto al personaje, esta película nos muestra la trayectoria de César, una película en la que los hechos transcurren paso a paso, con tranquilidad. En el relato, Forero se fija más en lo que hay detrás de los hechos, es decir, en el paisaje, en los deseos, en las conversaciones casi minimalistas, más que directamente en las acciones de la película.

Cuando llega la profesora Juanita a Santa Cruz, se exponen aquellos discursos de minorías frente a quien sería alguien “especial”. Los pobladores se preguntan por qué ella, de tez blanca, de la costa, ha decidido ir a enseñar a un pueblo tan alejado de la que sería para Juanita su realidad y para los pobladores algo difícil de alcanzar. Este deseo se ve plasmado en César, quien a medida que avanza la película establece un vínculo con Juanita y llega a enamorarse de ella. Vínculo que es reforzado por el ímpetu que ambos tienen con la educación y la pedagogía.

La forma en cómo Forero narra este relato está compuesta por una serie de hechos contemplativos, indicios de algo irresuelto o de momentos largos de espera. Aquí se encuentra el autor y su obra, pero sobre todo algo similar a lo que haría un cineasta documental. Un ejemplo de esto será la escena de la espera de César a Juanita, después de una fiesta. Juanita le pide un tiempo, pues quiere orinar y César, evidentemente en espera, llega a ver cómo la orina de Juanita corre por el suelo. Una escena en la que la cámara no se entromete directamente en la situación, sino más bien es un testigo más de lo que se podría entender que pretende desear el protagonista. Una escena erótica que no es común, por ejemplo, en cintas anteriores a la era digital y que ahora, nosotros los espectadores, podemos presenciar “paso a paso”; además de que “los momentos decisivos quedan fuera del encuadre o se postergan”. Es un ejemplo claro de, también, “la vivencia de la normalidad” y de esta gran contemplación de lo irresuelto.

Contenidos en tu correoSuscribete a nuestro boletín

Mantente informado de las ultimas noticias con nuestro boletin. Déjanos tu correo.