OBNUBILISMO Y GOLPE DE ESTADO ¿CÓMO ES QUE, HAY UN SECTOR QUE NO PUEDE LEER LA REALIDAD SOCIAL?

Es lamentable, por no decir catastrófico, lo que está ocurriendo en nuestro país. Por un lado, el pueblo, ese que elige en las urnas a sus gobernantes y el único que puede conceder la “autoridad” necesaria para tomar decisiones políticas a su nombre, se encuentra manifestando su disconformidad y rechazo, frente a lo que ha hecho de facto, otro grupo “obnubilado” que pretende restablecer un viejo orden oligárquico y autocrático, que ya no es aceptado por las mayorías. Ambos grupos se sujetaron, previamente, a las reglas del juego “democrático”, pero uno de ellos, el que ya pierde tres veces consecutivas, no ha aceptado el resultado de unas elecciones en las que participó sin coacción alguna y, viene tratando por todos los medios a su alcance, de no dejarse gobernar por el grupo favorecido por la mayoría electoral.

¿Y por qué ha actuado anti democráticamente el grupo perdedor? Es de suponer que por estar en ESTADO DE OBNUBILACIÓN. La obnubilación deriva del verbo transitivo “obnubilar”, que significa “provocar incapacidad de pensar, ver o reaccionar claramente”. Como verbo transitivo del idioma español deriva del latín “obnubilare”; que significa a su vez “cubrir con una nube, velar, empañar, oscurecer, nublar, ofuscar, confundir, embriagar y confundir”. Como “nublar” entendemos a “lograr de algún modo que la visión de las cosas se vuelva turbia”. Obnubilar, románticamente equivale también a “embelesar” que se refiere a ese estado tan especial de obnubilación en que se encuentran las personas que están enamoradas.

Estar “obnubilado” alude a la situación de encontrarse “confundido o cegado”. El concepto puede emplearse en sentido físico, cuando una persona tiene la visión turbia por alguna causa fisiológica o un mal congénito, o en sentido figurado, cuando las personas no logran pensar o reflexionar con claridad debido a una perturbación anímica o emocional. Este es el caso, justamente, en el que se encuentra el grupo opositor al gobierno legítimo y ahora gobierno de facto. Sin embargo, “obnubilado”, significa también “oscurecido y deslumbrado” que, aunque resulte contradictorio asumir que igualmente “obnubilado”, signifique “deslumbrado”, puesto que “deslumbrar” se define como “confundir la vista de alguien aplicando un exceso de luz”, se tiene que inferir que también es la situación en la que se encuentra el ahora gobierno de facto, el mismo que, DESLUMBRADO por lo único que se considera valioso del ex gobierno de Alberto Fujimori: “habernos librado dizque de Sendero Luminoso y de la inflación galopante en que nos sumió el primer gobierno de Alan García”, no quiere ver que eso es el pasado y que los tiempos han cambiado radicalmente.

Ahora bien, supongamos que una persona toma un medicamento para curarse de cierto malestar corporal. Pero, este remedio, tiene como efecto secundario, provocar sopor, generar visión borrosa y volver lentos, a los movimientos corporales. Puede afirmarse, en esta situación peculiar, que el paciente queda “obnubilado” cuando ingiere el fármaco, por lo tanto, debe tener cuidado al tiempo de actuar, ya que pierde temporalmente su agudeza visual. Por su parte, de manera metafórica se dice que un ser humano se encuentra “obnubilado” cuando está “maravillado” o “encandilado” por lo que hace o ha hecho otra persona. Pues, ese es también el caso excepcional en que se encuentran, ciertos sectores del Congreso de la República, del Poder Judicial, de la Fiscalía de la Nación, de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, quienes, deslumbrados por quien fuera un tirano y genocida, ahora no pueden ver con claridad que esa persona, justamente, está sentenciada y en prisión por los delitos que cometió. De Dina Boluarte no puede decirse nada, porque es ahora el títere que les conviene a los obnubilados.

Tal como están las cosas en nuestro país, podría decirse que hay un grupo “obnubilado”, que se encuentra en una especie de “enajenación mental, locura, demencia o pérdida de la razón”, que cree que “asesinando” al SOBERANO PUEBLO que protesta, es la solución a su iniquidad de convertirse en gobierno de facto. En la época colonial, el “enajenado blanco” era destinado a las celdas de los conventos; pero “el negro o el indio” era destinado a las mazmorras de los cabildos. No se tomaba en cuenta su locura ni si era o no transitoria, la solución era la encarcelar a las personas hasta que mueran. El gobierno de facto actual ha comenzado, sino a eliminar a punto de bala a quienes ellos consideran vándalos, terrucos o comunistas; a allanar sus locales, procesarlos y encarcelarlos.

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