UNIDOS POR EL TEATRO CAJAMARCA

La iniciativa fue del arquitecto y ex prefecto de Cajamarca, Fernando Silva Martos, quien convocó a diversos profesionales y empresarios locales, para conformar el Patronato Bicentenario de Cajamarca, cuyo primer objetivo es recuperar el Teatro Cajamarca, que desgraciadamente tiene varios años cerrado, y con su infraestructura en pésimo estado.

El Patronato
No es posible que Cajamarca cuente con un espacio que además de icónico para la cultura, podría servir para que muchas organizaciones y asociaciones promuevan disciplinas artísticas como el teatro, la poesía, la música y otros. El Teatro Cajamarca, fue eso desde los años 1910, y podría volver a serlo.

Por ello es que se ha conformado este patronato, cuyo primer gran objetivo será recuperar esta edificación, restaurarla y ponerla en funcionamiento. Lo importante de la iniciativa es que diversos profesionales han acatado el llamado y con el mayor entusiasmo hoy se han convertido en soldados que enfrentarán una guerra contra la “indiferencia” hacia la cultura.

En los próximos días los integrantes de esta organización, la inscribirán en Registros Públicos, para de este modo tener personería jurídica y poder actuar oficialmente y relacionarse con las demás instituciones de la provincia, región y el país.

Equipo
Por lo pronto, la directiva del patronato la encabeza su promotor, el arquitecto Fernando Silva y lo acompañan personajes como Hugo Miranda, del colegio de ingenieros, Sergio Cáceres, Indira Ballardi, Cintia Campos, Arturo Collantes y otros.

Pero además cuentan con un Consejo Consultivo, que lo integran profesionales de gran trayectoria e influyentes como, los hermanos Raúl y Roque Benavides, Carlos Santa Cruz, los ex alcaldes Marco La Torre, Manuel Becerra y Luis Guerrero; así como varios directivos de la Universidad Nacional de Cajamarca.

Primer objetivo
Para lograr la restauración y puesta en valor del Teatro Cajamarca, es indispensable que este bien sea transferido a una institución con recursos y capacidad de gestión, como por ejemplo la Municipalidad Provincial de Cajamarca; mientras esté en manos de la Dirección Desconcentrada de Cultura, no se puede hacer nada, ya que se trata de una entidad sin recursos, extremadamente centralista.

“Cuando este edificio esté en manos de la Municipalidad Provincial de Cajamarca podremos con mayor facilidad y rapidez hacer un diagnóstico de cómo está, y en base a ello elaborar los estudios correspondientes” señala Fernando Silva Martos. Para ello en los próximos días convocarán al alcalde Joaquín Ramírez para que también se involucre, y con su entusiasmo por la cultura apoye esta iniciativa.

¿cómo?
Para el arquitecto Fernando Silva, hay muchas formas de lograr el objetivo, lo importante ahora es consensuar y aplicar una de esas tantas formas. La Asociación Público Privada, con una posible concesión, o la convocatoria de la Cooperación Internacional, la conformación de un directorio social que pueda invertir de manera desinteresada, como lo hacen en Bolivia, son sólo algunas de las posibilidades, que esperan en los próximos días afinar, para en el más corto plazo contar con un Teatro Cajamarca, remozado.

El estado del Teatro
Si bien por mucho tiempo este espacio ha estado cerrado, una de las últimas visitas hechas al escenario que hizo el arquitecto Silva, fue en su gestión como prefecto y allí pudo notar su calamitoso estado. Según su testimonio incluso una de las paredes estaba a punto de colapsar, y las últimas lluvias podrían haberlo afectado. Por ello es urgente que se intervenga.

Pero no sólo son las paredes, también es el sistema eléctrico, las butacas, el telón y las luces y por su puesto el techo que probablemente esté en riesgo de colapsar, por lo que se necesita del concurso de diferentes áreas profesionales como arqueología, arquitectura, ingenierías: civil, de sistemas, eléctrica y otras.

El escenario del Teatro Cajamarca es de tipo francés y posee un estilo arquitectónico neoclásico tardío. Su infraestructura no ha tenido modificaciones sustanciales que hubiesen alterado su fisonomía arquitectónica original. Cuenta con capacidad para 300 personas y fue escenario de presentaciones de música, danzas, teatro y literatura.

Más de cien años
Se estima que el Teatro Cajamarca fue inaugurado en la década de 1900, pero además es un símbolo de la unidad de los cajamarquinos, ya que su construcción se logró con la participación de los vecinos de ese entonces, quienes colaboraron con recursos, material de construcción y sus servicios profesionales para al final tener uno de los teatros más bonitos del país, el mismo que hoy, lamentablemente no es ni sombra de lo que fue.

“Hace 100 años había espectáculos culturales, y hoy hemos involucionado, porque no tenemos espacios, y éste lo tenemos abandonado, desperdiciándolo” señala.

Hay otros temas pendientes
Si bien el objetivo del patronato es el Teatro Cajamarca, es preciso señalar que hay otros temas culturales importantes como la recuperación de casonas cajamarquinas abandonadas, o por ejemplo ponerle mayor inversión al Cuarto del Rescate, que cosa curiosa, los días lunes no atiende al público.

“Cómo es posible que queriendo hacer de Cajamarca una ciudad turística, tengamos a nuestro resto arqueológico más importante cerrado. Eso no pasa en ningún museo del mundo” refiere el ex prefecto.

La idea de este Patronato, no es criticar ni juzgar a las actuales autoridades, sino por el contrario unir esfuerzos para lograr un solo objetivo. Uno de los ejemplos de que esto sí se puede es el Nuevo Hospital de EsSalud en construcción. Una obra que se logró gracias a la gestión y a la unión de las autoridades dejando de lado los colores políticos.