JHEAN CARLOS OBLITAS: EL SALTO A LA TELEVISIÓN NACIONAL

Los productores del canal 5 (Panamericana televisión) encontraron en él, pasta de buen reportero; por residir en Cajamarca le tocó dar cobertura a la elección donde Pedro Castillo se hizo presidente, y a darle seguimiento a los diversos casos controversiales de presunta corrupción en Cajamarca. Jhean Carlos que en ese entonces era corresponsal de Panamericana en Cajamarca halló la oportunidad de dar el gran salto a la televisión nacional. Y hoy es uno de los reporteros de esa casa televisiva.

 

 

Los inicios

Desde pequeño, Jhean Carlos Oblitas, ya tenía vocación para las comunicaciones, en la escuela 10384, donde estudio la primaria, el profesor Adolfo Vásquez Tarrillo incentivaba a sus alumnos a incursionar en el arte, el canto, la actuación, la declamación y hasta la escritura.

Esas primeras enseñanzas le abrieron el camino a perder el miedo y convertirse en locutor desde muy joven, a penas con 15 años y ya tenía un programa en radio Siglo XXI, a decir de los chotanos, la más importante en ese entonces. En esta emisora, el joven era el conductor de un programa en el que los niños y jóvenes pasaban a exponer sus talentos, buscando igual que él un salto a la fama; luego con el tiempo le dieron la responsabilidad de un programa en horario estelar, como locutor musical.

 

Pasión por el periodismo

Un año después de haber logrado espacios en la radio, los propietarios de Telesystem, la cadena más importante en las provincias del centro de Cajamarca, lo llamaron para ser reportero de calle, y es ahí donde empieza de manera autodidacta primero a editar y diseñar, la tecnología lo apasionaba, por lo que estudio y se tituló como técnico en computación y diseño, mientras paralelamente llevaba cursos de investigación periodística en Lima.

Jhean Carlos, también pasó por la Escuela Nuestra Señora de Chota, donde estudió comunicaciones, recibiendo la propuesta de trabajar para Panamericana como corresponsal de Cajamarca, y con espacio de cobertura en toda la región norte.

 

El salto a Lima

Como ya lo dijimos la coyuntura política puso a Cajamarca en el ojo de la noticia a nivel mundial, la responsabilidad para Jhean Carlos era enorme y no la supo desaprovechar, es así como en Panamericana televisión logra relacionarse con los productores y directores de programas de esa casa televisiva.

Tener que llevar la carrera de Ciencias de la Comunicación de manera presencial en Lima, le permitió estar más cerca de “la esquina de la televisión” donde los productores estuvieron de acuerdo con que reemplace a algunos reporteros y de cuando en vez haga algunas coberturas especiales, fuera de Lima. Una magnífica oportunidad.

Hoy Jhean Carlos Oblitas es uno de los reporteros de esa planta, y tiene la responsabilidad de dar cobertura a distintas noticias importantes, haciendo gala de su capacidad para la buena redacción, y el buen ojo para saber dónde está “la pepa” como decimos los hombres de prensa, al referirnos al enfoque de las noticias para que éstas “se vendan” mejor.

Ahora, cuando sintonizamos los noticieros de Panamericana televisión siempre vamos a tener, un reporte o una crónica del cajamarquino Jhean Carlos Oblitas, quien se ha ganado el merecido reconocimiento por sus reportajes para el Dominical de Panamericana.

 

Noticias que marcan

La televisión nacional, le ha dado a Jhean Carlos la oportunidad de llegar a Iquitos, Arequipa, Moquegua, Lambayeque, San Martín o Puno, como enviado para hacer coberturas especiales.

Para ser buen periodista hay que tener buen corazón y tripas de hierro, a veces toca convivir con el dolor y saber llevar ese momento sin derrumbarse, o sin hacer de la noticia un circo amarillo, como reportero toca hacer coberturas bonitas de hallazgos históricos o difíciles como la intervención de un funcionario corrupto, pero también toca vivir el dolor de una familia sumida en la extrema pobreza. Jhean Carlos dice que la cobertura que más lo marcó fue la que hizo en Chimbán – Chota. Allí la gente ha esperado un puente por años, se trataba de una población aislada que la única forma que tenía de comunicarse con otros distritos era a través de un huaro, para poder cruzar el río Cilaco, gracias a la cobertura de Jhean Carlos, el Perú y el mundo, pero sobre todo las autoridades supieron que hay peruanos que permanecen en el olvido por mucho tiempo.

“Llegar a esas comunidades te muestra la realidad del Perú adentro, del por qué la gente es rebelde con el estado, porque son comunidades olvidadas por años, y son tan peruanos como los que viven en Cajamarca o en Lima” narra el periodista de Panamericana televisión.

 

El drama de ser provinciano

Lamentablemente en las provincias del interior del país es difícil acceder a una capacitación adecuada, y ello impide que muchos que, por más vocación o talento, no puedan ejercerlo en espacios nacionales, a ello se suma el “celo” de los directivos de canales nacionales, para que alguien ingrese a un medio de comunicación, cuidando que tenga las capacidades para hacer prensa u otra labor. Por eso Jhean Carlos siente que ha obtenido un logro importante dentro de la carrera de las comunicaciones.

“No se trata de discriminación, sino de centralismo. Para capacitarte y alcanzar el perfil que se requiere en un medio de trascendencia nacional y mundial hay que tener eso, y en la mayoría de provincias del país fuera de Lima, no lo tenemos” aclara.